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Albóndigas de cebada, garbanzos y calabaza

Otro excelente reemplazo a las carnes son estas albóndigas que por cada porción aporta cerca de 20 gramos de proteínas además de mucho sabor, antioxidantes y potasio.



Ingredientes:

  • 100 gr de garbanzos secos

  • 100 gr de cebada en grano

  • 2 gr de bicarbonato sódico

  • 1 cebolla blanca o morada

  • 1 puerro pequeño

  • 2 dientes de ajo

  • 200 gr de calabaza pelada

  • 2 huevos

  • 1/2 cucharadita de comino molido

  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce

  • Hierbas provenzales (al gusto)

  • 5 ml de miso blanco o rojo (opcional)

  • 80 gr de queso rallado (opcional)

  • 2 cucharadas de levadura de cerveza (opcional si no se usa queso rallado)

  • 100 gr de pan rallado

  • Pimienta negra molida

  • Aceite de oliva virgen extra

  • Sal


Preparación:


La noche antes, colocar los garbanzos secos con la cebada en un recipiente mediano y lavar con agua. Cubrir con agua limpia y dejar a remojo toda la noche, o al menos 4 horas. Desechar ese agua al día siguiente, poner en una olla exprés y cubrir con agua limpia. Cerrar la olla y cocer siguiendo las instrucciones, unos 20 minutos, o cocer en olla normal al menos 1 hora.

Picar bien la cebolla, el puerro y los dientes de ajo. Trocear la calabaza en cubos pequeños. Calentar un poco de aceite en una sartén amplia y pochar la cebolla con el ajo unos minutos. Añadir una pizca de sal e incorporar el puerro y la calabaza. Agregar un poco de agua o caldo si se quedara muy seco. Añadir las especias y un golpe de pimienta. Tapar y cocer a fuego bajo, removiendo de vez en cuando, hasta que la calabaza casi esté deshecha.

Escurrir bien los garbanzos y la cebada y aplastar con un tenedor. Incorporar las verduras, los huevos ligeramente batidos, el miso y el queso si usamos, la levadura de cerveza y el pan rallado. Salpimentar y mezclar todo muy bien hasta tener una masa homogénea, consistente pero húmeda, que nos permita formar las albóndigas. Ajustar la cantidad de pan o añadir un poco de agua o leche si fuera necesario.

Formar unas 25-30 albóndigas con las manos humedecidas. Si se hacen más pequeñas serán más fáciles de cocinar. Calentar aceite en una sartén y cocinar las albóndigas en tandas, a fuego medio, cuidando que no se quemen. Podemos cocinarlas completamente así o marcarlas un poco para terminar de guisarlas en salsa o en una sopa.


Toque personal: estas albóndigas vegetarianas de garbanzos, cebada y calabaza están muy ricas servidas con salsa de tomate y acompañadas, si queremos, de unas patatas o una sencilla ensalada fresca. Aguantan bien en la nevera varios días pero recomiendo mejor congelarlas en porciones individuales una vez ya pasadas por la plancha, incluso están ricas en una ensalada templada para llevar en táper.


 
 
 

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